Museo del Agua y del Valle del Madriu
El Hotel y Termas Carlemany se encuentra en un entorno monumental dedicado a la cultura del agua, con especial atención en la unión de los ríos Valira y Madriu. Destacan tres puntos de interés diferentes: el Paseo entre puentes, la Plaza-puente y el Edificio-puente, ligados entre sí y formando parte del mismo paisaje.
Paseo entre puentes
Encontramos un amplio paseo peatonal de 4-5 metros de ancho en el borde izquierdo y en comunicación con el paseo de la orilla derecha del río Valira. Espacios o terrazas para actividades lúdicas y de restauración para disfrutar todo el año.
El paseo que discurre por el margen izquierdo del río, desde el Puente de Engordany hasta la Plaza del Madriu, en la zona de la Plaça dels Safaretjos y aprovechando el desnivel de la Avenida Carlemany, se desdobla formando una plataforma que permite acceder al Edificio-puente, y donde se sitúan parte de los servicios e infraestructuras necesarias para el funcionamiento del edificio.
Formado por estructuras ligeras metálicas y pavimento de madera que se apoyan sobre el paseo, y con barandillas de vidrio para visualizar todo el amplio paseo.
Plaza-puente
Un espacio lúdico sobre el río en el que se producen diferentes juegos y efectos de agua y luz en sus diferentes estados. Punto de visión privilegiada del río y de las actividades que se generan en el Edificio-puente, siendo éste un punto privilegiado de ocio en Andorra.
Se trata de una plataforma de 180 m2 de superficie sobre el río, con acceso desde los dos paseos y la plaça dels Safaretjos, con un conjunto de efectos tecnológicos que generan actividades lúdicas de agua.
En un momento dado encontramos una lámina de agua transitable de unos 2 cms de espesor que permite pasear y jugar sobre ella. En otro momento nos sorprendemos cuando la lámina de agua desaparece y se transforma en un espacio de vapor generado por un conjunto de nebulizadores repartidos por todo el entorno.
Además de estos dos efectos encontraremos los efectos del conjunto de leds repartidos por la plaza, que se combinan con el movimiento del agua y del vapor.
Edificio-puente
Este equipamiento es la 'caja regalo' de todo el conjunto, que contiene buena parte de las 'sorpresas' tanto lúdicas como culturales vinculadas al agua y al valle del Madriu.
Es como una salpicadura de agua, una flor que brota de la Roc del Metge y que vuela sobre la avenida Carlemany y sobre el río, en el que se desmaterializa en forma de cascada de agua.
El edificio, formalmente, es un puente apoyado sobre la Roc del Metge y unos pies en forma de ramas que lo conectan con las raíces de los cimientos y las infraestructuras que lo alimentan.
El acceso se realiza a partir de una escalera abierta que se enrosca alrededor del prisma de cristal del ascensor y desde donde se ven, desde diferentes niveles, los espacios que se generan alrededor de la plaza y el río. El pavimento de la escalera se funde materialmente con la superficie con la que tiene contacto, de forma que empieza con el mismo pavimento de madera de la plataforma y se transforma en vidrio a medida que llega al edificio.
El equipamiento es como un contenedor con una estructura formada por dos cerchas metálicas que lo sustentan y que a la vez forman parte del ámbito interior, mostrándose en toda su dimensión y creando tres espacios diferenciados: un espacio central de forma trapezoidal entre las cerchas, y dos crujías laterales de diferentes dimensiones entre las cerchas o y la piel del edificio.
El interior de la 'caja' se sirve del juego de movimientos orgánicos del falso techo para crear un espacio especial en el que las sensaciones tienen un papel importante, y que colaboran con las diferentes actividades que se organizan.
La piel del edificio es de una gran transparencia que permite la total comunicación entre el interior y el exterior. Es como un muro cortina de gran calidad, con vidrios de diferentes tonalidades y estriados de forma que producen un efecto orgánico y de agua. El dibujo de las estrías corresponde a la creación de las curvas generadas por la aplicación matemática de las notas musicales, su valor y el tiempo de la pieza musical 'Bridge over Troubled Water "de Simon & Garfunkel.
El edificio cuenta con instalaciones punteras de climatización, alumbrado y sistemas tecnológicos que permiten incorporar acciones y efectos singulares. El techo registrable y el suelo técnico permiten las máximas posibilidades técnicas para poder producir todo tipo de actividades dinámicas a lo largo del tiempo.
Los extremos del edificio muestran su génesis tanto en el apoyo de la Roc del Metge, donde la roca entra en el interior del edificio, como del lado del río, donde la transparencia es máxima gracias a un volumen de vidrio transparente transitable a través del cual se ve la montaña y las terrazas de los huertos filtrados por la lámina de agua que brota de la cubierta del edificio hacia el río.
Exteriormente, la 'caja' se transforma también en 'pantalla' de proyección, de modo que la piel emite luz mediante un conjunto de leds empotrados en los perfiles del muro cortina, y sirve para proyectar imágenes desde puntos estratégicos exteriores.
La cascada de agua sirve de pantalla de proyección de diferentes imágenes y grabaciones/películas que muestran de forma lúdica todo el conjunto de actividades que se generan en el interior.